10 de marzo de 2017
Mangeri se defiende: "Estaba todo armado desde la fiscalía"
Desde la cárcel, donde cumple condena por la muerte de <strong>Ángeles Rawson</strong>, el encargado del edificio de la víctima reiteró que no violó ni asesinó a la menor. <em>el ADN lo plantaron. El servicio de huellas digitales genético de la Nación hizo las cosas mal y se comprobó en el juicio", </em>aseveró.
El portero Jorge Mangeri, condenado a perpetua por el crimen de Ãngeles Rawson, rompió el silencio desde la cárcel de Ezeiza. "No soy un asesino, no soy un violador", expresó.
"Cuando ocurrió este aberrante crimen tenÃa 46 años de buenas costumbres, jamás tuve un problema con la ley, no cometà un delito ni pise una comisarÃa. El único problema que tuve fue una infracción de tránsito", según se publicó en Infobae.
Consultado sobre pormenores de la causa que conmovió al paÃs, Mangeri expresó que "el ADN lo plantaron. El servicio de huellas digitales genético de la Nación hizo las cosas mal y se comprobó en el juicio. Estuve con la fiscal MarÃa Asaro y me imputó por un delito. Me quedé desde las 12 de la noche hasta las 5 y media de la madrugada que quedé detenido ilegalmente. Está en la causa. En ese perÃodo, fui sometido por el subcomisario de homicidios de la PolicÃa Federal, MartÃn de Cristóbal, a cobardes amedrentamientos dentro de la fiscalÃa, apretándome, torturándome psicológicamente durante dos horas".
En ese sentido, el condenado contó que le decÃan que "me tenÃa que ‘hacer cargo’, que la habÃa matado, que la habÃa violado, que si no me declaraba culpable, mi esposa serÃa detenida porque habÃa mentido. Me habló mal de la vÃctima. Me decÃa que quizá era una provocadora: ‘Yo sé cómo son las chicas, son calienta pava’ y ‘decà que fue un accidente’ porque ‘se te fue la mano’. Me decÃa que dijera que le pegué una piña".
También manifestó que la relación con Sergio Opatowski, el padrastro de Ãngeles, era "normal" y que "en un momento me dieron las llaves, les daba de comer a los gatos. A veces venÃa la desinfección y entrábamos al departamento".
Presión policial
En otro momento de la charla, Mangeri relató que "a las 5.20 de la madrugada el subcomisario De Cristóbal, me dice que iba a llamar a la fiscal para que admita que la habÃa matado. Le dije que yo no iba a decir nada de eso. La llamó y vino Asaro, que me preguntó qué tenÃa para decirle. El subcomisario me dice: ‘Decile lo que me dijiste’. Le respondà que no le habÃa dicho y le pedà hablar a solas con la fiscal. Ella se negó y pidió que hablase delante de todos. Si era testigo no tenÃan por qué allanarme la casa a las nueve de la noche. Violaron todas las garantÃas y derechos constitucionales. Ahà me di cuenta de que la fiscal era parte de ese juego perverso. Que el asesino era yo y el delito me lo tenÃan que poner a mÃ. Estaba todo armado desde la fiscalÃa, para que saliera esa noche como responsable del hecho. Cualquier cosa que hubiese dicho esa noche les venÃa bien para imputarme del crimen".
A su entender, Mangeri tiene entre seis y siete hipótesis de quién pudo matarla. "No hubo violación. La nena no fue violada y no hubo intento de violación", reafirmó.
Luego manifestó que su familia, como su esposa y su cuñado, fueron amenazados y acusó a la madre de la vÃctima de mentir en el juicio.
