25 de marzo de 2026
El nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé ya supera el 35% de ejecución
La obra sobre el río Salado progresa en su estructura principal y prevé mejorar de forma integral la conectividad entre Santa Fe y Santo Tomé.
A un año del inicio de los trabajos, el nuevo puente que unirá Santa Fe con Santo Tomé ya alcanza un 35% de avance, con progresos significativos en su estructura central.
Según datos de la Dirección Provincial de Vialidad, actualmente se ejecutaron 131 de los 136 pilotes previstos. Los cinco restantes, correspondientes a las pilas 2 y 3 cercanas a la cabecera de Santo Tomé, serán hormigonados cuando descienda el nivel del río Salado, sin que esto altere el cronograma general.
En paralelo, ya se construyeron 125 de las 136 columnas proyectadas y 36 de los 42 cabezales, lo que representa 36 pilas completas. Durante lo que resta de marzo, los trabajos continuarán con la ejecución de columnas en las pilas 4 y 5.
Avances en accesos y obras complementarias
La intervención no se limita al puente. En la ciudad de Santa Fe continúan las tareas de conformación de terraplenes en los accesos. Una vez finalizado ese sector, se avanzará con la pavimentación en hormigón.
Además, ya comenzó la demolición del pavimento existente en el tramo comprendido entre el Automóvil Club Santa Fe y el puente de Circunvalación, una etapa clave para adaptar la traza al nuevo esquema vial.
Del lado de Santo Tomé, el proyecto ejecutivo del acceso ya fue completado y actualmente se planifican los desvíos de tránsito necesarios para iniciar las obras urbanas. En ese sector también avanzan las tareas vinculadas al estribo del puente, cuya ejecución está prevista para fines de marzo.
Cómo será el nuevo viaducto
El nuevo puente tendrá una extensión total de 1.324 metros y se construye al sur, en paralelo al actual Puente Carretero. Según el diseño, contará con dos carriles para el tránsito desde Santo Tomé hacia Santa Fe, mientras que el puente existente quedará habilitado para la circulación en sentido contrario.
La obra también incorporará bicisendas, veredas peatonales e iluminación LED, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la movilidad en uno de los corredores más transitados de la región.
A esto se suman trabajos complementarios como la construcción de nuevas calzadas, desagües pluviales, señalización e intervenciones urbanas en ambas cabeceras, en un proyecto integral que busca transformar la conectividad entre ambas ciudades.
