17 de julio de 2026
Paritaria docente: el Gobierno exige discutir sobre datos reales para destrabar el conflicto
Tras una nueva reunión sin acuerdo, las autoridades provinciales llaman a unificar criterios basados en recibos de sueldo frente a la postura gremial, que reclama recomposición salarial y cláusula gatillo.
El reciente encuentro paritario entre el Gobierno de Santa Fe y los gremios docentes culminó en un cuarto intermedio hasta el próximo martes. A pesar de la disposición al diálogo, la negociación se encuentra trabada debido a una fuerte disparidad en la interpretación de los aumentos otorgados hasta la fecha.
La secretaria de Educación, María Martín, subrayó que el camino para avanzar radica en la transparencia y la validación de la realidad salarial. Según la funcionaria, la experiencia demuestra que la única forma de clarificar el panorama es el cotejo directo de los haberes: "La discusión se termina saldando cuando mostramos recibo contra recibo", afirmó.
Para respaldar su postura, Martín detalló que un maestro de grado con 25 horas percibe actualmente 1.300.000 pesos, lo que representa, según las cifras oficiales, un incremento del 30%. La funcionaria advirtió que es indispensable debatir sobre "bases comunes" para evitar que el proceso de negociación se torne ficticio.
"Paritarias de verdad": el mensaje de Economía
Por su parte, el ministro de Economía, Pablo Olivares, respaldó la necesidad de centrarse en datos objetivos y desestimó las interpretaciones alternativas que circulan sobre las propuestas gubernamentales.
"Creemos que tenemos que ir a paritarias de verdad y no de posverdad", sentenció el titular de la cartera económica. Olivares adelantó que el objetivo provincial es diseñar una propuesta que contemple aumentos para el segundo semestre del año. Asimismo, defendió la decisión del Ejecutivo de otorgar incrementos unilaterales en instancias anteriores para evitar que los docentes se conviertan en "víctimas" de la falta de consenso.
El reclamo de los gremios
Del otro lado de la mesa, la posición sindical mantiene firme su postura. Amsafe exige la implementación de una cláusula gatillo, argumentando que la pérdida del poder adquisitivo del sector ha sido significativa. En paralelo, Sadop endureció su reclamo, insistiendo en que cualquier acuerdo debe garantizar que los salarios logren superar a la inflación.
