20 de octubre de 2026
Crecida del río Paraná: prevén evacuar hasta 15.000 cabezas de ganado en la zona de San Javier
El avance de las aguas sobre las islas y los sectores bajos del departamento de San Javier obligó a los productores ganaderos a acelerar el traslado de animales hacia campos más altos.
La crecida del río Paraná obligó al traslado de hasta 15 mil cabezas de ganado
La creciente del río Paraná y sus cuencas secundarias comenzó a impactar en la actividad ganadera del norte santafesino. En la zona de San Javier, los productores pusieron en marcha un operativo para retirar entre 10.000 y 15.000 cabezas de ganado de las áreas insulares y de ribera ante el avance del agua.
El pico de la crecida podría llegar en diez días
De acuerdo con las estimaciones de Fernández, alrededor del 30% de los animales previstos para la evacuación ya había sido trasladado, aunque la cifra podría ser algo mayor. El objetivo es acelerar el operativo durante esta semana para sacar la hacienda de las islas antes de que el río alcance su nivel máximo previsto.
“Yo calculo que en esta semana se acelera también el pasaje de animales desde la isla a la zona de tierras altas, a un buen ritmo y con una antelación al pico que estaríamos esperando en diez días por la onda de crecida”, indicó.
Según las previsiones del titular de la Sociedad Rural, el río podría alcanzar los siete metros de altura. Ese nivel activa la alerta en la zona y se ubica a medio metro de la altura que pone en marcha los protocolos de evacuación.
Fernández recordó como antecedente la creciente de 2016, cuando el río llegó a superar los ocho metros. También advirtió sobre la velocidad con la que puede subir el nivel del agua: durante algunos repuntes, puede crecer entre 15 y 30 centímetros por día.
Las pérdidas económicas que deberá afrontar el sector
La evacuación anticipada busca reducir las consecuencias de la inundación, aunque el traslado también genera costos y afecta la producción. Entre las principales dificultades, Fernández mencionó las pérdidas de peso de los animales, los gastos de transporte, la necesidad de comprar alimento adicional y las complicaciones para comercializar la hacienda en condiciones habituales.
“Hay pérdidas en kilos, hay pérdidas económicas en el traslado, también en producción de animales que no van a producir lo que deban producir, la compra de alimentos extra, mal vender o no vender animales terminados”, enumeró. El dirigente sostuvo que cuanto antes se pueda actuar, menores serán las pérdidas asociadas a la muerte de animales.
La disponibilidad de campos altos, un factor clave
Uno de los principales desafíos es encontrar terrenos elevados para recibir a los animales evacuados. Fernández señaló que los campos disponibles suelen ser escasos y que la concentración de hacienda en superficies que no estaban preparadas para esa cantidad de animales puede complicar la alimentación.