6 de julio de 2026
El llanto de Neymar, que pudo aportar poco en su último Mundial
Tras la eliminación de Brasil, la máxima figura de la Verdeamarela se retiró del campo de juego envuelto en lágrimas, cerrando un ciclo mundialista marcado por las lesiones y la frustración
El final del camino para Brasil en la Copa del Mundo 2026 selló, al mismo tiempo, la última página de Neymar Júnior en la historia de los mundiales. La imagen del astro paulista, quebrado emocionalmente en el centro del campo de juego, reflejó el dolor de un futbolista que sintió de cerca la impotencia de no haber podido desplegar su mejor versión en la cita máxima del fútbol.
A sus 34 años, el talentoso atacante ya había deslizado que este certamen en Norteamérica representaría su despedida definitiva de las citas mundialistas. Sin embargo, el destino volvió a jugarle una mala pasada en el plano físico, transformando su última oportunidad en una dolorosa cuenta pendiente.
A lo largo del campeonato, el protagonismo de Neymar estuvo lejos del nivel descollante que supo mostrar en otros momentos de su carrera. Las secuelas de antiguas lesiones y la falta de un ritmo de competencia óptimo limitaron severamente sus minutos en cancha y su influencia en el andamiaje ofensivo de la selección conducida por Carlo Ancelotti
Aunque su sola presencia en la lista de convocados generaba respeto en los rivales e ilusión en el pueblo brasileño, el futbolista del Santos solo ingresó en dos de los cinco partidos, para los minutos finales y sin lograr nunca el cambio de ritmo ni la explosión que lo caracterizó durante su carrera en la elite del fútbol global, más allá del gol de penal para descontar en la despedida.
