1 de septiembre de 2026
Caso Jerónimo Fernández Bobbio: se reunió la Junta Médica para analizar las causas de la muerte
El joven rugbier santafesino de 18 años había sufrido una fractura de clavícula y falleció por una complicación ocurrida durante la intervención quirúrgica. Intentan determinar si los médicos que lo operaron actuaron de manera negligente.
Una junta médica integrada por forenses y peritos avanzó este lunes en Rosario en la investigación para determinar si existió mala praxis en la muerte de Jerónimo Fernández Bobbio, el joven rugbier santafesino de 18 años que falleció tras sufrir una grave lesión vascular durante una cirugía de clavícula en un sanatorio privado. El procedimiento judicial, encabezado por la fiscal Valeria Piazza en el Instituto Médico Legal, busca esclarecer la actuación del equipo de profesionales que intervino en la operación realizada el pasado 29 de julio en el Hospital Italiano.
La reunión de la Junta Médica
En el Instituto Médico Legal rosarino se reunió este lunes la Junta que tiene como mandato analizar posibles negligencias en la causa por la muerte de Jerónimo Fernández Bobbio, el joven santafesino de 18 años fallecido tras una intervención quirúrgica en el Hospital Italiano de la ciudad de Rosario.
Del encuentro participaron la fiscal Valeria Piazza, los médicos forenses Néstor Joaquín Cabrejas (director del IML), Alexis Damián Benatti y Rafael Gonzalo Pineda, el traumatólogo forense Martín Reljich Carafa, los peritos de las partes y la defensora del médico que operó a la víctima, María Carrara. Durante la diligencia se formalizó un pliego de más de un centenar de preguntas médicas y técnicas.
Entre los puntos de discusión figuró el consentimiento informado. Según trascendió, ni a Jerónimo ni a su familia se les advirtió con claridad sobre los riesgos reales de la operación, en particular sobre el peligro de lesión vascular que podía derivar en una hemorragia masiva, desenlace que finalmente se produjo. Por su parte, la defensa y el entorno de la víctima evaluaron diversos aspectos técnicos del procedimiento, mientras que los familiares manifestaron su preocupación luego de que el especialista tratante designara como perito de parte a un exdirector del IML de Rosario.
El pliego de interrogantes elevado a la Junta incluye los siguientes puntos centrales:
La Junta deberá responder estos interrogantes por escrito tras analizar la historia clínica y la documentación médica incorporada al expediente. Fuentes de la investigación indicaron que se trata de un proceso complejo que demanda un plazo considerable antes de definir los siguientes pasos procesales.
La lesión en Rafaela
El hecho que derivó en la intervención quirúrgica ocurrió el martes 24 de junio de 2025, durante un partido de rugby disputado entre los clubes CRAI y CRAR en la ciudad de Rafaela. En esa ocasión, Jerónimo sufrió una fractura que médicos de la ciudad de Santa Fe diagnosticaron inicialmente bajo un tratamiento sintomático y ortopédico basado en antiinflamatorios, inmovilización y reposo.
La lesión fue catalogada como una luxación esternoclavicular posterior, considerada la variante más grave dentro de este tipo de traumatismos debido a que la clavícula se desprende del esternón a escasos centímetros de la tráquea, el esófago y los grandes vasos. El desplazamiento posterior del hueso puede situar su extremo junto al tronco braquiocefálico.
Durante el mes posterior, el joven cumplió con las indicaciones médicas y consultó junto a sus padres a un traumatólogo especialista en este tipo de cuadros en la ciudad de Rosario, quien recomendó la práctica de una cirugía orientada a permitirle retomar la actividad deportiva.
El quirófano y el desenlace
El lunes 28 de julio de 2025, antes de las 6, Jerónimo ingresó al control preoperatorio lúcido y orientado en tiempo y espacio. La intervención quirúrgica, prevista para demorarse, comenzó aproximadamente a las 8.45.
De acuerdo con las evaluaciones técnicas, las luxaciones de más de 7 a 10 días presentan mayores riesgos debido a la formación de tejido fibroso alrededor del foco óseo, lo que puede adherir el hueso a las arterias circundantes. Durante el procedimiento se produjo una lesión vascular que derivó en un cuadro hemorrágico severo.
La reparación vascular del tronco arterial braquiocefálico se extendió desde las 12 hasta las 14, lapso tras el cual el estado crítico del paciente se tornó irreversible. Jerónimo Fernández Bobbio falleció al día siguiente, en horas del mediodía, a causa de la falla multiorgánica desencadenada por la pérdida sanguínea, en el marco de la tragedia ocurrida el 29 de julio de 2025.
Cuál era el diagnóstico preciso y si la cirugía estaba debidamente indicada frente a un tratamiento conservador.
Si los estudios preoperatorios alcanzaban para prever el riesgo de lesionar la arteria subclavia o el tronco braquiocefálico.
Si correspondía contar con la disponibilidad de un cirujano vascular o cardiovascular desde el inicio de la intervención.
En qué momento y por medio de qué maniobra se produjo la lesión vascular durante la operación.
Si el manejo de la hemorragia, una vez detectada, se ajustó a los protocolos médicos.
Cuál fue la causa fehaciente de la muerte y si los profesionales actuaron conforme a los protocolos vigentes.